Inversiones y
Resultados
El Comercio Electrónico
ofrece a su empresa una elevada relación costo-beneficio.
Las inversiones
para iniciarse en el Comercio Electrónico son módicas
ya que, según hemos visto, se reducen en principio a una computadora
conectada a Internet. Con ello es suficiente para que el usuario pueda
acceder a los sistemas de Comercio Electrónico y dialogar directamente
con potenciales socios de cualquier parte del mundo.
También es
sumamente manejable la inversión en un Sitio Web que permita
a la empresa tener una presencia permanente en el mercado internacional
con todos sus productos y/o servicios.
La relación
costo-beneficio en cuanto a su presencia y posibilidades de contactos
en Internet es potencialmente muy positiva si se considera que se ingresa
inmediatamente a una red de millones de personas, en la que el público
empresarial es el que está mostrando el más rápido
crecimiento. Se accede a mercados a los que de otro modo no se podría
o resultaría difícil llegar, y se puede entrar en contacto
con empresas sin que importe dónde estén localizadas físicamente.
La siguiente etapa
es incorporar el Comercio Electrónico en cada una de las actividades
internas de la empresa, en la comunicación con el personal y
en las interacciones con el mundo exterior, proveedores, auspiciantes,
clientes, etc.
La mayoría
de las empresas que incorporan el Comercio Electrónico tienen
que hacer coexistir, por un período, el sistema de comercio tradicional
con el Comercio Electrónico, hasta que esta nueva modalidad se
incorpore en cada una de las actividades de la organización.
Las ventajas de
reducción de tiempos y costos que se irán encontrando
a medida que se incorpora esta modalidad, aumentarán las perspectivas
para una progresiva incorporación de este nuevo modo de hacer
negocios en toda la organización.